
Marcado por la curiosidad, el oficio y el amor por lo hecho a mano.
Nací en Buenos Aires en 1966, y desde muy pequeña me fascinaron las herramientas y el deseo de comprender cómo funcionaban las cosas.
Esa curiosidad me llevó, en 2010, a la Escuela de la Joya del Maestro Sergio Lukez, donde tras varios años de formación abracé la joyería como una verdadera pasión. Mis maestros me transmitieron el respeto por los metales nobles, la precisión del gesto y la búsqueda constante de la excelencia, valores que hoy están presentes en cada una de mis piezas.
Disfruto profundamente el desafío de transformar una idea en una joya real, ya sea un diseño propio o el sueño de quienes confían en mí para crear una pieza única que los acompañe en momentos importantes de su vida.
Hoy, en Taller Calibre —mi espacio en el corazón de la Ciudad de Buenos Aires— no solo desarrollo mis colecciones, sino que también tengo el privilegio de enseñar y compartir este oficio que me sigue inspirando cada día.